Es un plato sencillo y sabroso
donde lo más importante a tener en cuenta es la cocción de los Huevos.
La clara del huevo comienza su
coagulación a partir de los 63ºC y la yema a partir de los 68ºC. Es importante
saberlo para determinar cual debe ser la temperatura adecuada de cocción del
huevo.
INGREDIENTES:
·
Pan (para la base)
·
Brotes de espinacas crudas
·
2 Dientes de ajo
·
Aceite de Oliva Virgen
·
Sal Maldon
·
Huevos
PREPARACIÓN:
Colocamos un cazo con agua en el
fuego, con el pedazo de invento de termómetro de Ikea de 8€.
Para los que no tengáis
termómetro, poner la vitrocerámica en el 1 el 2. Si tenéis fuego de gas es mas
complicado sin termómetro por lo que recomiendo meter el cazo en el horno y
marcar 65º en el termostato.

Cuando el agua haya alcanzado la
temperatura de 64º-66º, se sumergen los
huevos ( de gallina) en el agua durante 50 minutos. Da tiempo para unas
cervecitas, pero en la cocina y vigilando la temperatura del agua.
Cuando falten unos cinco minutos
para finalizar la cocción de los huevos, tostamos unas rodajas de pan de molde
o pan de telera y con el aro de emplatar cortamos un redondel.
En una sartén ponemos un chorro
de aceite de oliva virgen extra y añadimos los ajos previamente picados.
Cuando estén a medio dorar se
añaden las espinacas a la sartén, con un
poco de sal al gusto , y se saltean, moviéndolas continuamente hasta que se
hagan por igual. Las espinacas merman mucho, así que poner una buena cantidad.
Colocamos encima del pan tostado las espinacas con la ayuda de un aro de emplatar apretando un poco para que adquiera la forma del aro y no se desmorone al retirar éste.
Acto seguido se sacan los huevos
del cazo y se pasan por agua fría para romper la cocción y sobre todo para no
quemarme los dedos.
Se casca y se coloca con cuidado
sobre las espinacas. Para facilitar la labor con una cuchara se presionan las
espinacas y ponemos el huevo encima, así evitaremos que el huevo resbale y se
salga fuera de su sitio.
Poner encima del huevo una pizaca
de sal Maldon y regar con en chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Antes de hincarle el diente, con
un cuchillo, hacerle un pequeño corte al huevo y dejar que la yema resbale por
las espinacas.




