miércoles, 17 de abril de 2013

ENSALADA DE FRESAS, ESPÁRRAGOS Y MOZZARELLA CON FRUTOS SECOS

Siguiendo con el aprovechamiento de los productos de temporada vamos a elaborar un plato con fresas. Este plato empieza a fraguarse en el mercado. Es aquí donde debéis poner más atención y comprar unas buenas fresas. Si en vuestra zona hay cultivo de fresas en huertos pequeños, aprovechad y comprar los productos autóctonos que son mucho más sabrosos que los cultivados bajo plástico.


Ingredientes:
  • 1/2 Kilo de Fresas
  • Un manojo de yemas de espárragos trigueros
  • Mozzarella 
  • Pipas de Calabaza tostadas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Vinagre de Módena
  • Miel

Modo de Preparación:


 Una vez compradas las fresas, se quita el rabillo verde y se lavan con abundante agua.
Se cortan las fresas en rodajas un poco gruesas.

 Quedan mejor si las cortáis a lo largo, pero es una elección personal.

Se extienden sobre la bandeja donde las vamos a servir
 Compramos unos espárragos trigueros mas bien finos y aprovechar solo las yemas y si queréis un poco más.
Se lavan bien y de dejan sobre un papel de cocina para que absorban el agua.
 En una sarten  y con un poco de aceite se colocan los espárragos para que se hagan. 
Darles la vuelta de vez en cuando para que se hagan por todos lados por igual.
Mejor si quedan un poco al dente.

 Cortar la mozzarella en trozos de mediano tamaño( tamaño de un bocado) y se colocan sobre las fresas.
Una vez hechos los espárragos se colocan sobre las fresas y mozzarella. Añadir las pipas de calabaza.



Para la vinagreta, yo tengo un pequeño tarro con tapa donde le pongo el aceite, el vinagre, la miel y un poco de sal, cierro el tarro y agito hasta que se mezclen bien los ingredientes.
regar con esta vinagreta y listo.

A comer a capricho

lunes, 4 de marzo de 2013


GUISO DE ALCACHOFAS

Siguiendo con las verduras de temporada, vamos a elaborar un guiso a base de alcachofas como el que hace mi madre.

La Alcachofa es originaria del norte de África. Las primeras referencias las encontramos en los grabados de las tumbas egipcias. Luego se extendió por el mediterráneo.
Los griegos y romanos la comían en abundancia porque creían en sus propiedades digestivas y afrodisiacas. En aquella época sólo comían el tallo. No se si es por eso que lo aprovecho también



Ingredientes: 
  • Alcachofas
  • Cebollas
  • Ajo
  • Perejil
  • Sal
  • Taquitos de Jamón
  • Piñones
  • Un limón 
  • Aceite de Oliva Virgen Extra  

Preparación:


En un recipiente lleno de agua, exprimimos el zumo de un limón y sumergimos las cascaras.

 Pelamos las alcachofas quitándole las hojas exteriores y dejando sólo el corazón.
Yo también aprovecho los tallos, los cuales pelo con una puntilla.
 Frotar las alcachofas con las cascaras del limón y a continuación sumergirlas en el agua con el zumo.
El motivo de esta acción es evitar que se ponga negra la alcachofa producto de la oxidación al contacto con el oxigeno de aire.



 Poner 3-4 alcachofas por comensal pues comprobareis lo buenas que están.

Con las hojas que han sobrado de pelar las alcachofas podéis tirarlas directamente a la basura o en un recipiente ponerlas a hervir con abundante agua para que suelte todo el sabor que 
 todavía hay en el interior de las alcachofas.

Comprobareis que el agua se tiñe de color verde oscuro, no temáis, es lo normal.





En un recipiente y con un poco de aceite de oliva virgen extra, pochamos una cebolla grande cortada fina junto con el ajo.

Si no queréis que ver trozos de cebolla en el plato pocharla mucho

Cortamos unos dados de jamón lo más pequeños que podáis.
Ni que decir tiene que cuanto más bueno sea el jamón mejor estará el guiso.

Así que repelar el jamón de las navidades que seguro que algo queda.

Abrir con los dedos el corazón de las alcachofas e introducir el jamón junto con unos cuantos piñones.
Si no disponéis de piñones podéis utilizar almendras tostadas.
 Meter las alcachofas y los tallos en el recipiente donde pochaban las cebollas y el ajo.

Añadir el caldo resultante de hervir las hojas de las alcachofas y cuando rompa a hervir dejarlo a fuego medio unos 20-25 minutos hasta que estén tiernas.
 Antes de apagarlas darle un calentón a fuego fuerte unos 2 minutos para que reduzca.

Se puede acompañar con patatas a dados cocidas en el mismo guiso, pero como estas navidades me he pasado un poco he optado por suprimirlas


 Servir y a comer a Capricho.

Así queda el plato

miércoles, 30 de enero de 2013

CARPACCIO DE ALCACHOFA


Este sencillo y exquisito plato me lo enseñó Carmen.


Ingredientes:

  • Alcachofas
  • Sal
  • Limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Parmesano  

 Preparación:




Otra vez el placer de ir a comprar y esta vez nada más y nada menos que al mercado de La Boquería (Barcelona).


Después de deleitarnos viendo esos puestos de fruta, verdura, pescado, carne, cosas raras etc... nos detenemos en uno donde tienen unas buenas
alcachofas.

Tienen que estar duras, que al apretarla con los dedos no de la sensación de estar apretando una
esponja.

Quitamos las hojas exteriores de la alcachofa  hasta que tenga un color  más o menos blanco y el tallo.

Para evitar que se pongan negras debido a la oxidación, las frotamos contra medio limón.

Con una mandolina hacemos rodajas cuanto más finas mejor. Si no dispones de mandolina busca un cuchillo bien afilado y procura que queden finas.

Cuidado con la mandolina o el cuchillo y los dedos.
Una vez cortadas las alcachofas finas tenéis que tener diez dedos. Si es así continuamos.

Añadimos la sal y en un recipiente mezclar el aceite y 1/3 del volumen con limón, untar las alcachofas con esta mezcla ayudados por una cuchara.

Envolver con papel film y dejar reposar durante 30 minutos.
Pasado el tiempo y habernos tomado un vinito para hacer más agradable la espera quitamos el papel film y cubrimos las alcachofas con un buen Parmesano. 

Así que vamos a comer, a Capricho





COCOCHAS DE MERLUZA AL PIL PIL

Este plato lo hizo Luis Mari. Va por ti.

La cococha o Kokotxa, es el tejido carnoso que se encuentra debajo de la barbilla y antes de las branquias de la merluza. Son pequeñas y gelatinosas.

Aunque parezca un plato complicado, no lo es tanto si tenemos en cuenta unos pequeños, pero importantes consejos. Empecemos:

Ingredientes:

  • Cocochas de merluza
  • Ajos
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Perejil
  • Sal
  • Guindillas  


Preparación:   

Lo primero que hay que tener en cuenta, es que hay que comprar unas buenas cocochas frescas.

Hay que limpiarlas bien y quitarle un cartílago que tiene justo en el centro y retirarle la telilla negra que las envuelve.

Esta operación es la que te llevará más tiempo, pues si sois muchos comensales, son muchas las cocochas a limpiar.
Una vez limpias, lavarlas y secarlas con un trapo o con papel para que queden bien secas.


En un recipiente ( no hace falta que sea de barro) echamos el aceite de oliva virgen extra y ajos en abundancia una vez pelados y partidos por la mitad.
Yo suelo poner la guindilla en esta fase, otros más tarde. Al gusto

Doramos los ajos a fuego no muy fuerte evitando en todo momento que se quemen.

Añadimos las cocochas con el fuego medio y dejamos que se hagan unos 3 o 4 minutos, apagamos el fuego y dejamos templar el aceite.
Este paso es fundamental para que emulsione con la gelatina que han soltado las cocochas.

Una vez templado el aceite, añadimos el peregíl muy picado, cogemos el recipiente y lo agitamos   suavemente haciendo círculos hasta que se haga 

el pil pil.

No os asustéis, esta operación puede tardar 5 minutos si el aceite está bien templado.

Espero que comais bien. Yo lo hice

A comer, a Capricho
                                           

sábado, 19 de enero de 2013

GIN TONIC



Si, ya se que no es comida, pero estaréis conmigo en que como sobremesa, es un magnifico digestivo.


 De un tiempo a esta parte, no hay sitio donde vayas, donde no sean expertos en Gin Tonic.

Yo no era aficionado a los Gin Tonics, hasta que conocí un sitio donde me abrieron los ojos a este fascinante mundo, es un sitio sencillo, pequeño y con una gran tradición en la elaboración de Gin Tonics. Este sitio se llama NIC en la Calle de  Castaños 22, en Alicante. Si tenéis la posibilidad de ir, no dejéis de hacerlo.
Tiene una carta de 11 Gin Tonics distintos. Yo los he probado todos, pero no el mismo día.


Empecemos por hablar de las ginebras.

La ginebra procede del destilado de la cebada y aromatizada con enebro principalmente. Hoy en día se han puesto de moda y cada marca tiene su formula y sus especies que le dan aromas y sabores distintos.

Existen ginebras secas y aromáticas. Particularmente me gustan las secas como Bombay Sapphiré, Martin Miller`s, y mi último gran descubrimiento, la ginebra Haymans, muy dificil de encontrar y si alguna vez la veis, no dejéis de comprarla.
Y ginebras aromáticas, como Citadelle,  Gvine, etc...



 También mencionar el producto nacional que va alcanzando niveles de calidad aceptables, como la ginebra Rives Tridestilada, Larios 12, Gin Mare, etc...

Hablemos de la Tónica:
 Originaria de la india se utilizaba como medicina contra la malaria ya que era agua y quinina. Para contrarrestar su sabor amargo, se le añadía ginebra,  no se si tenia efectos para paliar la malaria pero es seguro que después de unos cuantos Gin Tonics se les olvidaba que la tenían.
Actualmente al agua se le ha añadido carbónico, azucares y una mínima cantidad de quinina.

Existen gran cantidad de tónicas, cuyas marcas  aseguran que es la auténtica tónica de la india. Como aquí, lo que interviene es el gusto de cada uno, lo dejo a vuestro libre albedrío.
Yo me quedo con la Schweppes de toda la vida.


Ahora entramos en el farragoso mundo de los Gin Tonics elaborados de mil formas diferentes.
Voy a intentar resumir y plasmar los que me gustan a mi, que para eso es mío el blog.
                                     EL HIELO


Para empezar, es fundamental el hielo, si si, el hielo.  Hay que procurar que sea de pequeño tamaño. Yo como tengo una nevera que hace cubitos y los tritura no tengo problema, pero para los que al comprar la nevera sólo pensáis en meter comida y no en los Gin Tonics, tendréis que envolver los cubitos , ya sean comprados en la gasolinera o bien los del congelador con sabor a guisantes congelados, en un trapo y darle unos cuantos golpes hasta que reduzcan de tamaño.

El motivo por el que el hielo tiene que ser de pequeño tamaño, es el mantener el líquido a la misma temperatura durante toda degustación del Gin Tonic.
Es importante llenar el vaso completamente de hielo.

EL VASO

Otra vez las modas se han impuesto en este tema. Hasta ahora nos hemos tomado las copas en los demenciales vasos de tubo, donde cabían dos hielos y la mezcla de líquidos era mas que imposible, y además, cuando estabas a mitad de la copa el hielo había desaparecido.
La copa balón se ha impuesto, por suerte, pero a mi me gustan mas los vasos de sidra muy finos.

LA FRUTA

La más común es el limón. También se puede utilizar lima, naranja, frutos del bosque, pepino, fresas, etc...
En este tema hay infinidad de teorías que no voy a explicar porque sería interminable.
Yo aprovecho la corteza del limón o lima, torciéndola un poco sobre el hielo para que lo aromatice. Sobre exprimir un poco de zumo en el vaso lo dejo a criterio de cada uno.

LA GINEBRA

Elegir la ginebra deseada y echar 1/5 del volumen total y dejar que coja la temperatura adecuada. Hay quien tiene la botella de ginebra en la nevera para que esté fría.

LA TONICA

Hay varias maneras de poner la tónica: unos la echan con cuidado para evitar romper la burbuja del carbónico y otros normalmente.
En la india le quitan el gas antes de echarla al vaso, seguramente para parecerse al agua con quinina de antaño.

MI GIN TONIC

Normalmente lo hago con lima, si me he acordado de comprar y con limón. Pero en el local de Alicante, NIC, probé uno con manzana que resultó exquisito. Lo hice en casa y me sorprendió.
Hay que cortar la manzana en dados, regarla con ginebra y machacar ligeramente con un almirez. Dejarlo macerar de 20 a 30 minutos. A continuación escurrir la ginebra y utilizarla para hacer el gin tonic. Mezclar con la tónica y adornar con unas medias lunas finas de manzana.
Una cosa más, no tiréis   los trozos de manzana utilizados en la maceración, son un bocado fantástico para acompañar el gin tonic.

A beber





martes, 15 de enero de 2013

RABO DE TORO O DE BUEY


La carne de Rabo de Toro es difícil de encontrar y más si lo que buscamos es carne de Toro de lidia, así que nos conformaremos con Rabo de Buey que también está bueno.

Si uno se adentra en internet, podrá comprobar , que existen infinidad de recetas distintas de cómo elaborar este plato. Yo me decanto por la mía, donde se maceran todos los ingredientes con vino tinto. Dicen que cuanto mejor es el vino, mejor sale el guiso. Yo sacrificaré este dicho y utilizaré un vino de mediana calidad porque el bueno de verdad, me lo beberé mientras cocino.
Vamos al lío.


Ingredientes:                                       

  • ·      Rabo de Toro o de Buey
  • ·      Cebollas
  • ·      Puerro
  • ·      Zanahorias
  • ·      Harina
  • ·      Sal
  • ·      Aceite de Oliva Virgen Extra
  • ·      Pimienta negra en grano
  • ·      Una cabeza de ajo
  • ·      Una rama de Romero
  • ·      Una hoja de Laurel
  • ·      Una botella de vino tinto
  •     Un Tomate


Preparación:

En un recipiente profundo colocamos todos los ingredientes cortados en dados junto con la carne y le añadimos el vino. Es importante que pongamos la carne debajo para que el vino la cubra por entero.

Lo dejamos macerando toda la noche en la nevera.
En este primer paso todavía no he empezado a beberme el vino bueno.

Al día siguiente, se escurren todos los ingredientes y reservamos el vino.
Con papel de cocina secamos la carne y le añadimos sal al gusto.
Ahora es el momento de ir abriendo la botella de vino para que vaya oxigenando.

En una sartén ponemos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y calentamos  al fuego.
Se enharina la carne y se dora por todas sus caras,  reservando.








En el aceite que nos ha quedado, sofreímos el resto de ingredientes, añadir más aceite si lo creéis necesario.

En una cacerola se introduce la carne y las verduras y se le añade el vino tinto que habíamos reservado y lo llevamos a ebullición. Una vez alcanzada la ebullición bajamos el fuego para que se haga a fuego lento, moviendo de vez en cuando para evitar que se pegue, durante unas 4 horas.

El tiempo de cocción dependerá del tamaño de la carne. Para saber cuando está en su punto basta con observar si la carne se separa del hueso, si es así,  es el momento de apagar el fuego y dejarlo reposar.


También se puede utilizar la olla exprés, donde tardará mucho menos tiempo en hacerse, pero no podremos controlar el punto de la carne hasta abrir la olla.  Queda a la libre elección de cada cocinero.

Una vez hemos dejado reposar la carne hasta que se quede templada, podemos freír unas patatas en dados para acompañar mientras volvemos a calentar la carne.

Yo prefiero escalfar un huevo en la salsa para acompañar.




La salsa se puede colar o bien dejarla con tropezones, al gusto.

Y después de este rollo y la botella de vino. 

A comer.