La carne de Rabo de Toro
es difícil de encontrar y más si lo que buscamos es carne de Toro de lidia, así
que nos conformaremos con Rabo de Buey que también está bueno.
Si uno se adentra en
internet, podrá comprobar , que existen infinidad de recetas distintas de cómo
elaborar este plato. Yo me decanto por la mía, donde se maceran todos los
ingredientes con vino tinto. Dicen que cuanto mejor es el vino, mejor sale el
guiso. Yo sacrificaré este dicho y utilizaré un vino de mediana calidad porque
el bueno de verdad, me lo beberé mientras cocino.
Vamos al lío.
Ingredientes:
- · Rabo de Toro o de Buey
- · Cebollas
- · Puerro
- · Zanahorias
- · Harina
- · Sal
- · Aceite de Oliva Virgen Extra
- · Pimienta negra en grano
- · Una cabeza de ajo
- · Una rama de Romero
- · Una hoja de Laurel
- · Una botella de vino tinto
- Un Tomate
Preparación:
En un recipiente profundo colocamos todos los
ingredientes cortados en dados junto con la carne y le añadimos el vino. Es
importante que pongamos la carne debajo para que el vino la cubra por entero.
Lo dejamos macerando toda la noche en la nevera.
En este primer paso todavía no he empezado a
beberme el vino bueno.
Al día siguiente, se escurren todos los
ingredientes y reservamos el vino.
Con papel de cocina secamos la carne y le
añadimos sal al gusto.
Ahora es el momento de ir abriendo la botella de
vino para que vaya oxigenando.
En una sartén ponemos un buen chorro de aceite
de oliva virgen extra y calentamos al
fuego.
Se enharina la carne y se dora por todas sus
caras, reservando.
En el aceite que nos ha quedado, sofreímos el
resto de ingredientes, añadir más aceite si lo creéis necesario.
En una cacerola se introduce la carne y las
verduras y se le añade el vino tinto que habíamos reservado y lo llevamos a
ebullición. Una vez alcanzada la ebullición bajamos el fuego para que se haga a
fuego lento, moviendo de vez en cuando para evitar que se pegue, durante unas 4
horas.
El tiempo de cocción dependerá del tamaño de la
carne. Para saber cuando está en su punto basta con observar si la carne se
separa del hueso, si es así, es el
momento de apagar el fuego y dejarlo reposar.
También se puede utilizar la olla exprés, donde
tardará mucho menos tiempo en hacerse, pero no podremos controlar el punto de
la carne hasta abrir la olla. Queda a la
libre elección de cada cocinero.
Una vez hemos dejado reposar la carne hasta que
se quede templada, podemos freír unas patatas en dados para acompañar mientras
volvemos a calentar la carne.
Yo prefiero escalfar un huevo en la salsa para
acompañar.
La salsa se puede colar o bien dejarla con
tropezones, al gusto.
Y después de este rollo y la botella de vino.
A comer.
A comer.





